¿CUÁNTA COMIDA TIRAMOS?
SITUACIÓN DE PARTIDA

El desperdicio de alimentos constituye un problema que hasta el momento no había llamado la atención pública debido a que el Estado del Bienestar daba por sentado que la mayor parte de los ciudadanos europeos disponían de lo imprescindible para tener una vida digna, comenzando por la propia alimentación.

No obstante, la crisis económica a nivel mundial ha modificado sustancialmente esta concepción y la alimentación de la población más desfavorecida y con menos recursos se ha convertido en una prioridad. Así, y de cara a garantizar un reparto más equitativo de la comida, la comunidad internacional ha comenzado a llamar la atención sobre la cantidad de alimentos que, en los países desarrollados, acaban arrojados a la basura al final del día y las utilidades que éstos podrían tener en la nutrición de muchas personas.

Es por ello que una de las primeras medidas para luchar contra el desequilibrio y, en consecuencia, reducir las tensiones entre el crecimiento del consumo y el aumento en la producción que éste supone, es promover también la disminución de pérdidas de comida, constituyendo una oportunidad para alimentar a una población mundial en aumento. De hecho, la previsión es que se requerirá un incremento mínimo del 70 por ciento de abastecimiento de alimentos en 2050.